domingo, 9 de julio de 2017

El gato...
...pardo es la novela de Tomasi di Lampedusa que acuñó la frase: "Cambiar todo para que nada cambie". Es la historia del príncipe Don Fabrizio cuando comienza la unificación de Italia y la aristocracia debe retroceder o desaparecer. Es Tancredi, el sobrino de don Fabrizio y combatiente en las filas de Garibaldi, el que sugiere "cambiar para que nada cambie"; entiende que la nueva distribución de fuerzas se apoyará en una burguesía naciente, donde un aristócrata es decorativo, si es que no le cortan la cabeza. 
En la historia cercana sería como mafias o carteles que devienen en multinacionales. Hay una escena de antología en Fargo. Un mafioso "pacifica" una zona matando a medio mundo. Como premio le dan una oficina minúscula, un teléfono y una silla. Y le aconsejan aprender a jugar al golf. El poder ya no se dirime a los tiros. "Cambiar para que nada cambie".
l fin Tancredi se casa con la hija de Don Calógero, el burgués. La influencia de la familia de Don Fabrizio se desliza hacia nuevos cánones sociales. Cambiar o desaparecer.
En la patria gaucha ese gatopardismo se ha practicado tanto, tantas veces, y tan bien, que apenas nos dimos cuenta. De eso se trata. De no haber sido así, seguiríamos gobernados por las familias patricias del siglo XIX, y eso no sucede. ¿O sucede y no lo vemos por efectos del gatopardismo?
Los Alzaga, Anchorena, Ortiz Basualdo, Alvear, entre otros, se repartieron la Patagonia luego de la masacre conocida poéticamente como la "campaña del desierto". Y los Martínez de Hoz están en la cúspide de la Sociedad Rural desde mediados del siglo XIX. ¿Alguno ha visto últimamente a un integrante de estas familias haciendo política en primer plano, ocupando lugares de gobierno, poniendo la caripela? Poco y nada. ¿Por qué? Porque han ejercido el gatopardismo y mantenido el poder, haciendo jugar a los burgueses de turno. Mutaron en los jóvenes de jeans que nos gobiernan. Gatopardismo de entrecasa, que funciona tan bien como en la novela.
El gift de esto ya no es el hombre que se va poniendo de pie y pasa de neandertal a homo sapiens, sino el que va del hombre de chaleco, bigotón, galera  y cigarro, el que pronunciaría "mushasha", al de los tipos que hoy nos gobiernan: parecidos a nosotros, pero depredadores de nosotros.
Para "cambiar sin que nada cambie" hay que tener herramientas: dinero, medios de comunicación. O apelar a alianzas matrimoniales, como Tancredi, o Lopérdido, Mitre, por ejemplo. Y para que el cambio sea creíble, debe ser más que un cambio de nombres. Debe ser de timón y de vestuario. Debe incluir una estética, una lengua, un discurso corporal.
Los herederos, los Tancredi argentos, deben adoptar una actitud decontracté que se distancie de la pose envarada que uno podría imaginar en el príncipe Fabricio, en Alvear o Anchorena. Así es como si se tratara de una acto de magia, la rancia aristocracia del barrio desapareció y en su lugar quedaron los Mauri, Marquitos o Estebancito, algo diferente pero igual de dañino.
El gatopardismo plantea nuevas reglas, entre ellas la de ser menos ostentoso que los príncipes, al menos en público. Menos oro, menos brillo, menos protocolo. Como dije, los nuevos "dueños" se visten casi como uno, hablan casi como uno. Saben (porque se lo enseñan) que nadie votaría al argentino que se llevaba la vaca en el barco cuando iba a París, pero que ese votante no tiene ningún reparo en votar a un tipo que se hizo rico gracias a su pobreza. No es casual que las revoluciones mandaban al exilio a las clases dominantes, cuando no los pasaban por la guadaña. En parte era para evitar todo gatopardismo.
Pero no todo es tan sencillo en la vida de los ricos. También tienen sus momentos difíciles. Uno de ellos es que cuando se hace gatopardismo deben dejar de juntarse con los amigos del pasado. El príncipe Fabrizio es una antigüedad, y debe quedar en el pasado. En la patria gaucha no son príncipes sino militares, genocidas, ex ministros, ex presidentes. Podrán olvidarlos, o adorarlos en privado. Hasta ahí. Pero sacarse una foto con el Turco que los Reparió, con Cavallo, con Videlas, no.
Pero, a gatopardo, gatopardo y medio, porque el gatopardismo es cíclico (qué dura la vida de los garcas). Se ejerce, se disfruta, hasta que se debe ejercer de nuevo. Tancredi no lo sabe, pero él también será sacrificado cuando llegue el momento. Será sacrificado como lo fue su tío, el príncipe. La frase podría ser ahora: "Hay que sacrificar a uno para que sobreviva el resto". Siempre habrá alguien a quién sacrificar (El Turco que lo Reparió, el Gran Dormilón) que no lo sabrá hasta que se vea enterrado en un geriátrico.
El gatopardismo no es mirarse el ombligo, ojo. También es pensar en el otro. Es darle al otro, al que lo votará, la oportunidad de creer el cambio como esencial y no cosmético. Esto es muy importante: el otro, el votante, el pueblo, la víctima, debe creer que lo que cambió es el mundo y no sus pilotos. Para esa persona o pueblo es que se hace el cambio. Son los espectadores del cambio, y lo seguirán siendo. Todo este circo es para ellos, para que cuando busquen cambios no se vayan defraudados. El fraude llegará, y lo sabrán... justo cuando se haga de nuevo el pase de magia: gatopardo por gatopardo.
Una de las últimas travestidas gatopardistas ocurrió durante el gobierno de Bignone, con Cavallo de ministro, cuando empresarios argentinos de pura cepa, es decir, más dudosos que los mafiosos que se emocionan escuchando a Caruso, se disfrazaron de víctimas y le hicieron creer a la sociedad que lo que debían ellos lo debíamos todos, y entonces esa deuda privada pasó a ser pública. Ese momento es el nacimiento de la grieta moderna. Aunque la grieta es antigua, esta es una capa nueva, la que nos trae a este presente, donde los ricos, ricos porque los pobres le pagaron las deudas, se burlan de los pobres. Tal vez el gobierno del Turco que lo Reparió pueda verse como otra etapa del gatopardismo.
Pero lo que es seguro es que la última jugarreta gatopardista es la que nos pone en este presente. Familias, personas, clases e instituciones que arrasaron el país apenas dos décadas atrás, lo están haciendo de nuevo. ¿De qué se disfrazaron para que la gente no se diera cuenta de que eran ellos?

viernes, 23 de junio de 2017

HIJO DE UNA GRAN PUERTA

Un amigo, excompañero de laburo, periodista, escribe en su blog entradas como esta:
Infobae califica de "duro revés en la Organización de Estados Americanos (O. E. A.) por el Gobierno argentino al no lograr la incorporación a la Comisión Internacional de Derechos Humanos a Carlos de Casas, con lo cual queda demostrado que una cosa es el mundo de los negocios (en el que Macri, cuando se trata de lograr beneficios para sus amigos -miembros de la clase alta- grandes empresarios, -argentinos o no- se mueve mas o menos bien, aunque estos beneficios no lleguen al resto de la sociedad) y otra cosa es el mundo, ante el cual viene enhebrando papelón tras papelón.
Por suerte la O. E. A. Impidió lo que debió haberse impedido en la Argentina.
Este de Casas fue fuertemente cuestionado por Amnistía Internacional y por Human Rigths Watch, prestigiosos organismos internacionales de derechos humanos, que lo calificaron como "incompetente" por la defensa que ejerció de un militar retirado (oficial Enrique Blas Gómez Saa) acusado de delitos de lesa humanidad, y por la falta de conocimientos para ocupar el cargo al que lo propuso Macri, sin consultar a la sociedad civil.
igualmente, el CELS, la Comisión Provincial por la Memoria, Abuelas de Plaza de Mayo, las dos CTA y Memoria Activa, entre otras organizaciones, impugnaron y repudiaron la postulación de de Casas.
Este abogado, lejos de estar ligado a la defensa de los derechos humanos (mas bien podriamos situarlo en las antípodas, dado que fue defensor de un genocida) tiene un perfil y un desarrollo profesional que nada tiene que ver con el tema. Está vinculado al derecho empresarial, penal económico, y tributario.


A alguien que desde el ámbito privado de su profesión, defiende a un genocida, uno podría calificarlo como un mal tipo


PERO A ALGUIEN QUE DESDE LO MÁS ALTO DEL ÁMBITO PÚBLICO, COMO LO ES LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, CANDIDATEA A ESE MAL TIPO PARA REPRESENTAR A LA ARGENTINA ANTE EL MÚNDO EN LA TEMÁTICA DE LOS DERECHOS HUMANOS, CÓMO SE LO PUEDE CALIFICAR?
PODRÍAMOS DECIR QUE ES UN HIJO DE UNA GRAN PUERTA?...
CREO QUE SI. UNA GRAN PUERTA POR LA QUE ALGUIEN QUE SALIÓ NO PUEDE VOLVER A ENTRAR. Y YA QUE ESTAMOS PODRÍAMOS HACER UNA BONITA ANALOGÍA. QUE ESA PUEETA SEA LA FRONTERA Y QUE ESE HIJO DE UNA GRAN PUERTA SALGA,... Y NO VUELVA A ENTRAR.

Acá el melenudo autor.

viernes, 7 de abril de 2017

SE LE VAN LOS PIBES...

Juan Cruz Recalde Iturraspe, quien se desempeñó hasta este viernes como presidente de la Juventud PRO de Santa Fe, anunció públicamente su alejamiento de Cambiemos, con fuertes cuestionamientos hacia el presidente Mauricio Macri y a la Alianza que lo llevó a la presidencia.
“Mauricio Macri me decepcionaste” se titula la carta que dirigió al mandatario y publicó en su cuenta de Facebook. A continuación, el texto completo de la misiva:
“Después de 7 años militándote, hasta acá llegué, sinceramente les deseo lo mejor a todos mis amigos que siguen bancando o trabajando para este gobierno, confío en que sus intenciones son puras como siempre me lo demostraron”.
“Me siento desilusionado, muchas de las cosas prometidas quedan a la luz de los ojos que fueron mentiras y más mentiras, y verdaderamente me enfurece que retornemos a la confrontación "que no haya colectivos ni choripanes" fue la gota que rebalsó mi vaso, más allá de las TANTAS cosas que veo y que entiendo, no puedo defender más a este gobierno, ni a sus políticas, ni a muchos de sus integrantes que en muchos casos fueron Kirchneristas militantes de Scioli y con los cuales tampoco quiero compartir un mismo espacio”.
“No estoy ni de un lado ni del otro y les aconsejo a todos que hagan lo mismo. En un año y medio de Gobierno Macri demostró que no está a la altura de las circunstancias. Me gustaría que todos luchemos por sacar este país adelante y dejemos de justificar todos los errores con tal de que no vuelvan los anteriores, repetimos la historia una y otra vez”, sugiere el joven.
Luego se dirige al presidente Macri en forma directa y le dice: “Mauricio pudimos aceptar que nunca nos escuchaste, que nos negaste y que nos entregaste al jugador más fuerte de la ciudad, pero lo que nunca vamos a aceptar es tener que salir a poner la cara por vos mientras la gente está sufriendo, la pobreza crece y tomamos la deuda más grande de la historia, las inversiones que llegaron son todas inversiones financieras sin control y la industria nacional se va a pique, volvemos a ser una economía primaria en el siglo XXI”.
En un párrafo aparte, se refiere al paro nacional del 6 de abril: “Felicito a todos los que no se adhirieron al paro, pero les pido que reflexionen y vean que mucha gente no puede hacer paro porque simplemente no tiene trabajo. Temo por el futuro de nuestro país gobernado por un Presidente que no sabe cuánto es la jubilación mínima en un programa cuasi oficialista, ni hablar de los casos Niembro, Avianca, Correo Argentino y Panamá Papers”.
En el tramo final reproduce una cita textual con la expectativa de que contribuyan a la comprensión de su mensaje: “Les dejo unas palabras del admirable Dr Fayt para que algunos que no puedan comprender mi mensaje me entiendan: «El destino rara vez es injusto con los que luchan, los que no se dan por vencidos, los que perseveran, los que dueños de sí mismos, son fieles a sus ideales, con los que tienen clara conciencia de la dignidad de su profesión, se sienten contemporáneos de su futuro y tienen, como profunda pulsión de la sangre, la incondicionada indignación por la injusticia, la corrupción, la mentira y la inequidad». Salud, viva Argentina!”, concluye la carta.
Fuente: https://www.rosario3.com/noticias/El-lider-de-la-Juventud-PRO-de-Santa-Fe-renuncio-a-Cambiemos--20170407-0063.htm

domingo, 26 de febrero de 2017

GRÁFICO DEL FUNCIONAMIENTO DEL GOBIERNO PRO (EJERCICIO INTELECTUAL)




Remplace la palabra mosca por legislador, ejecutivo o funcionario del pro, y observará como un cerebro de mosca logra leyes sin justicia, latrocinio sin condena y entrega de la soberanía como acto patriótico.



En este curioso laberinto de Möbius hay que encontrar el camino que deben recorrer las cuatro moscas sin cruzarse, recorriendo el laberinto hasta volver a la posición original. Es importante fijarse en qué lado del laberinto está cada una de ellas.

Importado de acá:http://www.microsiervos.com/archivo/juegos-y-diversion/laberinto-mobius.html